Cuando un niño o niña empieza a tener dificultades en el colegio, le cuesta concentrarse, se frustra con facilidad o sentimos que “algo no va como debería”, es normal que surjan dudas y preocupación en casa. La evaluación neuropsicológica infantil ayuda, precisamente, a entender qué está pasando y cómo podemos ayudarle.
Durante este proceso observamos cómo funciona su atención, memoria, lenguaje, aprendizaje, emociones o capacidad para organizarse y relacionarse con los demás. Todo se realiza de forma cercana, adaptándonos al ritmo del niño o niña y creando un ambiente tranquilo y seguro.
En EN Boreal buscamos conocer las necesidades reales de cada niña o niño para encontrar herramientas que le ayuden en su día a día. Tanto en casa como en el colegio.
Muchas familias acuden porque notan dificultades de atención, impulsividad, problemas de aprendizaje, ansiedad, baja autoestima o sospechas de TDAH o TEA. Muchas veces, poner nombre a lo que ocurre y entenderlo supone un gran alivio.
Además, hacemos un acompañamiento integral, explicando cada paso con claridad y resolviendo dudas para que os sintáis acompañados.
EN Boreal entendemos que cada niño es único y que detrás de cada dificultad hay una historia, una familia y muchas emociones. Por eso trabajamos desde un enfoque cercano, personalizado y en coordinación con todos los profesionales que forman parte de su día a día.
Para nosotros, primer paso es escuchar. Entender qué os preocupa, cómo se siente vuestro hijo y qué dificultades está encontrando en diferentes ámbitos.
Después, realizamos una valoración neuropsicológica completa para conocer sus fortalezas y áreas de apoyo.
Vamos más allá de un diagnóstico, buscamos comprender qué necesita para ganar seguridad, avanzar y ganar autonomía.
En muchos casos, el trabajo conjunto con otros profesionales es fundamental. Por eso, cuando es necesario, mantenemos una comunicación coordinada entre neurólogo infantil, psiquiatra u otros especialistas.
Esto nos permite tener una visión más completa del niño y ofrecer una intervención coherente y adaptada a sus necesidades reales.
Las dificultades se viven en casa, por eso acompañamos a las familias durante todo el proceso, ofreciendo pautas claras y herramientas prácticas para el día a día.
Si es necesario, coordinamos estrategias con el colegio para favorecer el bienestar emocional, del aprendizaje y la adaptación escolar del niño. Cuando la familia, el colegio y los terapeutas trabajamos juntos, el avance es mucho más positivo y estable.
Mi trabajo se centra en realizar intervenciones individuales y grupales orientadas a mejorar funciones cognitivas, aumentar la independencia y el bienestar en general.
Me gusta trabajar desde la cercanía y la confianza, ofreciendo un espacio donde la persona se sienta acompañada y escuchada durante todo el proceso. Así como dar apoyo también a las familias cuando lo necesitan.
Acompaño a niños, adultos y mayores en el cuidado de sus capacidades cognitivas y de su estado emocional.
Mi trabajo se basa en valorar cada caso para conocer el estado de partida y diseñar intervenciones que estimulen la cognición y fortalezcan la autonomía. Busco que cada avance se generalice a la vida diaria, ofreciendo herramientas prácticas y un apoyo profesional y humano.
Si notas dificultades de atención, aprendizaje, impulsividad, problemas emocionales o cambios en su comportamiento que afectan a su día a día, una evaluación puede ayudar a entender qué está ocurriendo y cómo apoyarle.
Sí. La neuropsicología infantil ayuda a identificar las dificultades atencionales y de autocontrol, además de trabajar estrategias para mejorar la organización, impulsividad y rendimiento escolar.
Despistes frecuentes, dificultad para terminar tareas, impulsividad, problemas para organizarse, olvidos constantes o frustración ante actividades escolares pueden ser algunas señales.
A través de una evaluación especializada que analiza áreas como lectura, escritura, comprensión, memoria, atención y razonamiento para identificar dónde está la dificultad.
Sí. Puede ayudar a trabajar habilidades sociales, flexibilidad cognitiva, regulación emocional, comunicación y adaptación a diferentes entornos.
Depende de cada caso, pero normalmente se realiza en varias sesiones para que el niño pueda sentirse cómodo y obtener resultados fiables.
Ayudando a entender qué dificultades están interfiriendo en el aprendizaje y trabajando estrategias personalizadas para mejorar la atención, organización y autonomía.
Algunas dificultades pueden formar parte del desarrollo, pero cuando afectan de forma constante al aprendizaje, las relaciones o el bienestar emocional, es recomendable valorarlo con un especialista.
Contáctanos
¡Te responderemos a a la brevedad!